Conocer a Krina Ber es lo más cercano a conocer a un artista famoso que, hasta ahora, he experimentado; no porque ella tenga actitudes de diva o sea inaccesible como suelen serlo los artistas de la música o el cine, sino por esa emoción indescriptible que comenzó cuando supe que estaba cerca, hasta el momento, casi increíble, en que le di la mano y le confesé mi admiración...
Sucedió en una de las primeras reuniones del grupo “Visión” (un grupo de lectura realmente maravilloso) a las que asistí, por supuesto junto a mi esposo. Fuimos gracias a la gentil invitación de una amiga, porque además la reunión tendría como tema dos libros del queridísimo Eduardo Liendo, y me llevé la sorpresa de mi vida cuando, en el momento de las preguntas y comentarios, pide la palabra una mujer de acento diferente y la llaman “Krina”. Ella habló y, mientras, yo sólo pensaba: “¡Krina Ber está sentada detrás de mí!”. Incluso, recuerdo que envié un mensaje de texto a un amigo, quien en algún momento me había recomendado leer sus cuentos, y le comentaba que la tenía cerca y no lo podía creer.
Cuando la tertulia terminó, en el compartir del final, hubo un momento en que la tuve cerca nuevamente, y fue entonces cuando me decidí a abordarla y a contarle que me gustaban sus cuentos, que había leído en la red y en algunas antologías. Creo que le desconcertó cuando le conté que conocía su obra por haberla leído –reacción habitual en quienes no han tratado con personas con discapacidad visual- y, desde ese momento, entre ambas se estableció una empatía que no para de crecer.
Krina es, por encima de todo, un ser humano muy especial: es cálida y aguda, te habla con honestidad y sin tapujos, y cuando la ves con su nieta parece una niña un poco más grande. Además, es una escritora excepcional, que adoptó al español como su lengua y lo embellece en la escritura con un dominio envidiable (producto de mucho esfuerzo y horas de corrección, y de una conciencia de la importancia del lenguaje que muchos querríamos poseer) y con una prosa fluida que te permite desligarte de la realidad circundante. Leer sus libros siempre será una experiencia sin desperdicio.
Hoy tengo el enorme privilegio de poder compartir esta entrevista en la sección “Confesiones”, para que todos los lectores puedan conocer un poco más sobre la mujer que está detrás de esas maravillosas ficciones que se han ganado un puesto muy merecido entre las más importantes de la literatura venezolana actual.
Gracias, Krina, por el placer y el honor de que seas parte de mi blog y, sobre todo, por tu cariño y amistad, que son plenamente correspondidos.
Disfruten, pues, de Krina Ber.



