Descubrir los cuentos de Vicente Vásquez Bonilla ha sido uno de los muchos regalos que me ha dado este blog.
Don Chente (como le gusta que lo llamen) se hizo lector asiduo de este espacio y, un día, me envió uno de sus cuentos para que lo leyera y, si quería, lo publicara; y no fue difícil aceptar, pues el texto me gustó mucho.
Después de haber leído Prisionero del destino (https://leamoscuentosycronicas.blogspot.com/2018/01/prisionero-del-destino.html) –el cuento que me enviara don Chente- tuve curiosidad y decidí buscar en la web, donde encontré otros tantos relatos suyos que también leí con agrado y, gracias al blog y a la magia de la tecnología, comenzamos una cordial comunicación que se mantiene hasta hoy.
Tras mudarnos a Guatemala, no pasó mucho tiempo para tener el privilegio de conocerlo personalmente, junto a su simpática esposa, la señora María Teresa. Compartimos una hermosa tarde de amena conversación, anécdotas literarias y café, que terminó con el gusto de los momentos entrañables y la promesa de un nuevo encuentro.
¡Gracias, don Chente, por el regalo de su narrativa!
Y gracias a todos cuantos, como él, me regalan su compañía en este rinconcito de lecturas. ¡Que disfruten la entrevista!


