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lunes, 18 de enero de 2021

EN LA MURALLA DE SAN JUAN – Luis López Nieves

Luis López Nieves (foto en color)

Una de las ventajas de escribir literatura es la posibilidad de moldear a la realidad –nuestro pasado, presente y futuro, y las emociones, preocupaciones, obsesiones y curiosidades que estos nos generan- en material de creación y, a través de un cuento, novela o poema, tomar un pequeño pedazo de la vida humana y cuestionarlo, reinventarlo o dotarlo de un nuevo sentido. Esto es lo que, con absoluta maestría, hace en sus cuentos el escritor puertorriqueño Luis López Nieves: dar una nueva óptica a la historia oficial de su país, resignificándola, exponiendo sus inconsistencias, llenando sus vacíos y preguntándole todo eso que no ha sabido (o no ha querido) decir. Hoy, día de su cumpleaños, me complace compartir con todos los lectores de este espacio el cuento En la muralla de San Juan, del gran amigo y maestro Luis López Nieves.

Cuento que se publica íntegramente, con la autorización de Luis López Nieves




EN LA MURALLA DE SAN JUAN

al maestro Pedro Juan Soto


Hay un olor a sangre
rondando nuestros pasos

–Nelson del Castillo


La mañana del 10 de mayo de 1898 unos tres mil ciudadanos contemplaban en silencio, desde la muralla norte de la ciudad de San Juan, a los seis buques de guerra norteamericanos que acababan de llegar en formación de ataque. Más arriba, en la ciudadela de El Morro, el gobernador de Puerto Rico y sus ayudantes militares, hechos los preparativos de la defensa, también esperaban en silencio. Tanto los civiles como los militares apoyaban los codos sobre las murallas centenarias. Nadie se movía, nadie hablaba. Todos observaban, desde lo alto de la espesa muralla, a los seis acorazados inmensos. Con algo de asombro, y mucho de terror, se preguntaban si se trataría de una mera bravuconada de la Armada Norteamericana o del preludio de un ataque verdadero.

En las cubiertas de los buques los marineros norteamericanos apenas se movían. La mayoría ocupaba sus puestos de combate al lado de los cañones. Otros estaban sentados en las bordas de sus naves sin hacer nada: contemplaban las murallas de la exótica ciudad como turistas silenciosos, balanceando las piernas sobre el agua verde.

En ese juego de ajedrez paralítico transcurrieron unas dos horas. La ciudad inmóvil, meditabunda; los buques de la flota enemiga meciéndose despacio sobre las olas del océano Atlántico.

De pronto, el aire y la tierra temblaron: se escuchó un estrépito tan violento, tan inesperado, que la mayor parte de los espectadores sanjuaneros, excepto los militares, dieron un paso atrás y se taparon los oídos con las manos. Las bocas de seis grandes cañones, uno en cada buque, arrojaron repentinas lenguas de fuego y nubecillas de pólvora. En seguida se escuchó un silbido siniestro, agudo, horrífico, que se acercaba a la ciudad a velocidad incomprensible. Y por último, todo en cuestión de dos segundos, se escucharon los recios impactos de los proyectiles.

El comienzo del ataque había sido simbólico: cada buque, a pesar de sus decenas de cañones, había hecho un solo disparo. Dos de estos fallaron. Volaron por encima de las cabezas de los ciudadanos y se perdieron detrás de la ciudad, en la distancia; es posible que cayeran en la bahía. Dos grandes balas de cañón golpearon las murallas de la ciudad y rebotaron como si fueran de goma. La quinta bala se incrustó en la pared norte de la antigua Iglesia de San José, donde descansan los restos de Juan Ponce de León, conquistador de Puerto Rico. Y la última gran bala de hierro, la sexta, golpeó en el pecho a la hermosa Verónica Toledo, nacida y criada en San Juan, a quien destrozó frente a las miradas incrédulas de sus cinco hermanas y tres hermanos.

Si Verónica Toledo no hubiera muerto ese día, se habría casado el próximo domingo, 15 de mayo de 1898, a las cuatro de la tarde, en la Catedral de San Juan. Luego se hubiera ido de luna de miel quizás a París, destino predilecto de los criollos de la época, o tal vez a la romántica ciudad de Venecia, que siempre ha sido destino de enamorados. Meses después habría regresado a San Juan y le hubiera contado a su familia sobre el Arco del Triunfo, el Bosque de Bolonia y los anchos bulevares parisinos; o hubiera descrito, casi sin aliento, sus paseos en góndola bajo la luna y las estrellas venecianas.

Dos, cinco o diez años después de su regreso de la luna de miel, Verónica Toledo habría tenido el primero de sus muchos hijos. Uno de estos –el primogénito o el cuarto o el séptimo– se hubiera llamado Jacobo Sanz, como su padre, y es verosímil que se habría hecho médico, igual que este. Y el doctor Jacobo Sanz Toledo, hijo de Verónica, varias décadas después se hubiera casado también, probablemente en la misma Catedral de San Juan, pero a causa de las guerras europeas hubiera pasado la luna de miel en la Ciudad de México, escuchando la vigorizante música de los mariachis, o tal vez bailando tangos eróticos en el mismísimo Buenos Aires. Y al regreso de la luna de miel la nuera de Verónica habría tenido también sus hijos, y una de las niñas –la primogénita o la tercera o la séptima– se habría llamado Verónica, como la abuela, y es evidente que se habría negado a estudiar medicina, como su padre, porque hubiera insistido en vivir su propia vida sin que ninguno de sus familiares se entrometiera ni le diera órdenes impertinentes.

Por eso es muy posible que hubiera estudiado Derecho o Periodismo. Se habría hecho defensora de los pobres y de los perseguidos políticos y de las mujeres maltratadas, y como resultado natural de su crianza, de su época y de su grande inteligencia, es obvio que, a pesar de las protestas airadas de toda la familia, Verónica la Nieta habría salido independentista. Habría pertenecido a algún partido político antinorteamericano y participado en marchas y en protestas, y es posible que hasta le hubiera dado por tomar las armas para expulsar a los norteamericanos de la colonia de Puerto Rico. Mujer apasionada, se habría entregado a la lucha por la patria –una especie de autoinmolación conspicua– y toda la familia le hubiera advertido, muchas veces, que estaba echando a perder su vida. Algunos de ellos, tal vez hasta su abuelo el doctor Juan Sanz, le habría retirado la palabra a su nieta la subversiva, y uno que otro de sus hermanos asustadizos también le hubiera empezado a negar el saludo. En las reuniones familiares la única que hubiera recibido con auténtico júbilo a Verónica la Nieta hubiera sido Verónica la Abuela. Le habría dado fuertísimos abrazos y muchos besos con los ojos llorosos de alegría, y ambas se hubieran querido mucho y se habrían contado sus secretos, y habrían tenido esa conexión peculiar que nace cuando el amor se salta a los padres para caer directamente en los nietos. Verónica la Abuela le habría dicho a su nieta, mientras hablaban en privado en la cocina, que no le hiciera caso al resto de la familia porque ya aprenderían a aceptarla como era. “Pase lo que pase, digan lo que te digan, siempre me tendrás a mí, corazón mío”, le habría dicho.

A pesar de la firmeza de su carácter y del grande amor de su abuela, es muy probable que Verónica la Nieta llegara a tal nivel de exasperación con la situación política del país que optara por tomar una acción concreta. Es posible que se le hubiera metido en la cabeza, junto a un grupo de cinco compañeros –Carlos, Arnaldo, Santiago, Antonia y Fefel–, organizar algún tipo de ataque simbólico contra un edificio federal o una base militar del gobierno norteamericano, o quizás contra las torres de comunicaciones del Cerro Maravilla, para que el mundo supiera que la mansedumbre puertorriqueña no era unánime. Y a causa de algún espía o agente encubierto (o por cualquier otro motivo: un error en la planificación, digamos, o una llanta vacía) es muy posible que a Verónica la Nieta las fuerzas del gobierno la capturaran, y al verla bella y desafiante la hubieran torturado y asesinado a modo de escarmiento para revolucionarios del presente y del futuro, y luego la propia familia de Verónica la Nieta habría reaccionado con indignados “Se lo dijimos, le dijimos a esa loca que no se metiera en política”.

Esa es la reacción de todos menos de Verónica la Abuela, a quien se le calienta el rostro al ver en la televisión el cadáver de su nieta querendona; siente un sofoco feroz, se agarra el pecho como si se le quemara por dentro, pega el grito más agudo de su vida y cae al suelo arrasada por un robusto ataque cardiaco. Varios días está al borde de la muerte en la unidad de cuidados intensivos, y padece grandes tormentos mentales cada vez que abre los ojos y ve, en el techo y en las paredes de la habitación, imágenes sangrientas de su nieta sometida al suplicio, el cuerpo violado y magullado de su querida nieta a los pies de los torturadores. Pero gracias a los cuidados de sus hijos y nietos, casi todos médicos, Verónica la Abuela se recupera del golpe en pocos meses, aunque luego todos dicen, a sus espaldas y en voz baja, que no ha quedado igual, que desde la muerte de su nieta –de esa niña egoísta y desconsiderada– la abuela Verónica ha envejecido, ya no se tiñe el pelo, no sonríe como antes, está hecha una anciana.

Todo esto pudo haber ocurrido, pero el 10 de mayo de 1898 el  sexto proyectil de la Guerra Hispano-Norteamericana, aunque simbólico, mató a Verónica la Abuela en dos segundos y ya no hay forma de saber qué habría sido de sus hijos ni de sus nietos, porque nunca los tuvo. Pero sí se sabe lo que ocurrió con sus cinco hermanas y sus tres hermanos, que estaban junto a ella en la Muralla de San Juan cuando la grande bala de cañón la convirtió en montones de pedazos, y vieron con estupor la muerte instantánea de esa dulce hermana que tanto amaban y que sin querer los bañó con su sangre y los golpeó con los pedazos de su carne. Largas son las historias de lo que han sufrido las hermanas y los hermanos desde ese triste día, y largas son las crónicas de los hijos de estos hermanos, que hubieran sido primos de Verónica la Nieta, algunos de los cuales hasta han seguido los pasos de esa prima que nunca tuvieron, pero estas historias no son parte de este simple cuento, en que solo se ha contado lo que nunca habrá de ocurrir.

64 comentarios:

  1. Felicito desde esta plataforma a mi recordado y querido amigo Luis López Nieves por este excelente relato. Me atrae muchísimo el modo de contar lo que habría sido la historia de Verónica y su descendencia familiar, de no haber sido truncada. Excelente técnica narrativa y atractiva atmósfera. Mi enhorabuena también para Adriana por incluir el texto en su blog.

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  2. Siempre es un placer leer los escritos del Maestro Luis López Nieves, sus relatos son alucinantes. Gracias Adriana

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  3. Me encantó esa técnica. Yo estaba totalmente envuelta en la historia de Verónica, pero al final el autor nos recuerda que es solo un cuento. Sin embargo, en el fondo sabemos que no es solo un cuento, porque esa es una historia que ha sucedido millones de veces, aunque de diferentes maneras según la época o el país. Magnífico. La nieta puede ser de Chile, de la Guerra Civil Española, de Argentina o de muchos países más.

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  4. Me trasladé a ¿dónde? No sé. Es un cuento y los cuentos eso son. Soñar.

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  5. Muchas felicidades. Me encantó el cuento, me hizo vivir por unos instante e imaginaba cada lugar de los hechos. Es cuento que tiene muchas realidades tanto las que ocurrieron en un pasado como las que ocurren en un presente. En todo momento y en cualquier lugar hay una historia que contar. Un saludo Don Luis y gracias.

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  6. Felicitaciones por este cuento que choca con la realidad de nuestra america toda.
    Un abrazo

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  7. Qué relato tan duro, hermoso y sutil. Gracias.

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  8. Gracias al Maestro y al Blog. Vi cómo una historia se hace cuento y puede ser historia en cualquier momento y cómo la guerra trunca el que hubiera podido y no logra ser el devenir de una persona o generaciones de un pueblo.
    Me gustó su andar por el túnel del tiempo.

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  9. Felicitaciones desde Uruguay. A partir de una situación personal relata a toda nuestra América.

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    1. Comparto plenamente tus dichos...Más allá del relato de lo que hubiera sido, narrado con encantadora simpleza, naturalidad, aún en la descripción de la muerte de Verónica, tiene rasgos que creo son característicos o comunes a nuestra América latina toda...como aquella mirada tan admiradora o tenida de cierta envidia para con la Europa de la cultura y de la exquisitez por parte de nuestra sociedad....

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    2. Gracias por este relato con visión de pasado y premonición de un futuro esquivo. A partir del hecho doloroso de la guerra y sus consecuencias el escritor vuela en alas de la imaginación y convence. También, deja el sabor de la nostalgia y de la frustración ante un Puerto Rico que no se animó a liberarse de la férula del hermano mayor. Sin embargo, queda la eterna pregunta sobre la protagonista que tuvo futuro y solo quedó en el pasado. Gracias maestro.

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  10. Felicitaciones desde Uruguay. El relato refleja situaciones personales espejadas en la historia de toda nuestra América.

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  11. Terrible la fuerza del poderoso q trunca la cultura de un pais y de sus habitantes x la fuerza.

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  12. La imaginación del escritor va más allá de los hechos, de la realidad y quizá esté en lo cierto premonitoriamente.
    La fuerza y belleza de la literatura está reflejada en este cuento. Gracias por compartirlo

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  13. Soy Telmar, de Brasil, y les digo que hace mucho tiempo no leía un cuento tan bonito. Felicito el autor por ello y agradezco por su maravillosa imaginación y por comprtir su talento con nosostros. Gracias.

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  14. Cuenta el Maestro lo posible que muchas veces se hizo realidad...

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  15. Me conmovió. Y el final "en que solo se ha contado lo que nunca habrá de ocurrir".
    Gracias.

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  16. Otra joya literaria de Luis López Nieves, sin dudas. Una de las historias más conmovedoras y desgarradoras que he leído. Gracias, MAESTRO, por las lágrimas que logró arrancarme.

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  17. MUCHAS gracias maestro y a su Blog. Me llenan de satisfacción y buena literatura. Desde Catamarca, Argentina, otro desvelao escriba. (Para mi, Verónica ya es inmortal)

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  18. Una especie de máquina del tiempo histórica, una forma diferente de contar sobre Puerto Rico(y por qué no?, latinoamérica toda) que casi nadie habla, y que es real. El recurso de lo que pudo haber sido, y no fue.
    Lo primero que leo de ud señor LLN, algo sencillo, cabal, y excelente.
    Gracias.

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  19. Inconmensurable don Luis López Nieves, por algo es nuestro muy apreciado maestro. Bienhechor de la literaturas hispana. Fuerte abrazo virtual. Alejandro Franco

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  20. Muchas gracias; un cuento de lo que pudo ser y no fue. Desgraciadamente cuántas historias como estas han ocurrido!!!

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  21. Muy brillante la narrativa. Gran cuento.

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  22. Me gustó muchísimo! Gracias por compartirlo en este medio!!

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  23. Escrito con belleza asombrosa. Me gustó muchísimo. López Nieves es genial.

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  24. Felicito a ese gran personaje, Don Luis López Nieves, maestro y precursor de la difusión literaria y todo lo que a ella compete.
    Encontrarlo, significó para mi encontrar un tesoro que consumo con avidez sin que se gaste. Desde hace varios años soy fiel seguidora de sus publicaciones y le agradezco infinitamente los hermosos momentos que me ha hecho pasar mediante ese apostolado de servir a las letras y a quienes muestren interest en ellas; pero no tan sólo eso, sino el de sembrar la semilla en quienes no han transitado por ese camino.
    Mucho le debe la literatura hispana y mucho le debemos quienes nos hemos beneficiado con esa labor titánica que se echó a cuestas.
    Reciba usted, desde México (Monterrey, Nuevo León) un abrazo fraterno.
    María de los Ángeles Valdés Tamez

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  25. Magistral, su magia nos envuelve en auras de meditación sobre el valor de la vida y los actos del hombre contra la misma, exponiendo los daños más alla del tiempo en que ocurren los episodios, Ingeniosisimo recurso literario. Mi admiración al maestro Luís López Nieve.

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  26. Gracias por compartir este cuento que relata la historia de Verónica y América Latina, una ficción que denuncia agravios sociales con una narrativa fluida, natural que conmueve. Saludos! Maria

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  27. Que gracia la de nuestra era, abrís tu computador y te encuentras con una joya de estas, que te invitan a subir a sus líneas para que te lleven en su vuelo y que sin merecerlo te hacen disfrutar del espléndido viaje.
    Cuán agraciados somos!

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  28. Maravillosa narración. el surrealismo activo sigue vigente. Gracias maestro de la palabra. recuerdos esas historias de finales del siglo XIX y principios del Siglo XX de algunos presidentes Latino Americanos pusilánimes y entreguistas ante el imperio; el cual se hacia fuerte con sus conquista, máxime por el poder del dinero o de unos cuantos dólares, y que permitieron la entrega de Panamá, caso de Colombia. Dichos personajes siguen figurando como unos "Héroes de la Patria".

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  29. Muy buen cuento. Te atrapa de principio a fin. Creativo.

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  30. Fascinante relato en el que se mezclan intensamente la historia y el cuento. El lector es atrapado por ambos en un vórtice de hechos y emociones sabiéndose que al final es sólo una ilusión...sin embargo la ilusión, contada de esta manera, sobrecoge y emociona, atrapando al lector de principio a fin sin dejar de preguntarse: "¡Y este cuento ...¿en qué termina?".
    Felicitaciones.

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  31. Un saludo desde Lima-Perú. Tengo más de un lustro leyendo los cuentos que envía Ciudad Seva. Soy un lector frecuente y sumamente agradecido por hacerme leer clásicos universales. Cuentos de escritores de todas partes del mundo y sobretodo cuentos Latinoamericanos. Gracias por difundir cultura. Los cuentos son relatos maravillosos. Soy un lector de novelas de largo aliento y acabo de terminar de leer En busca del tiempo perdido de Marcel Proust,por éstos tiempos de pandemia. Y el cuento de Luis López Nieves me trae a la memoria París y Venecia ciudades que relata maravillosamente Marcel Proust. Y como recrea el tiempo con los recuerdos.
    Estoy por iniciar la lectura de Al Este del Edén del norteamericano John Steinbeck es de los mejores escritores de EE.UU.
    Saludos cordiales y larga vida al escritor Luis López Nieves.

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  32. Qué triste y hermoso cuento. Felicidades por esa escritura tan fina.

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  33. El cuento es exquisito, pero deja a uno con las ganas. me hubiera conformado con par de paginitas más ...

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  34. La lectura de este relato muestra que estamos ante un maestro de la narración

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  35. Genial... otro Seva nuestro... y muy sentida la evocación de aquellos otros jóvenes nuestros, nunca olvidados. Las palabras me trazaron una línea curva que, casi al punto de encontrarse, se hundió en otra dimensión y me arratró con ella.

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  36. Quise leerlo por curiosidad, después de tantísimos momentos de lectura que me ha dado esta ciudad creada por Luis López Nieves. Ha sido una sorpresa esta narración a pura imaginación. Siempre imaginamos, solo que aquí Luis lo hace explícito y aún así, nos sumamos a la ilusión de lo que nunca fue.

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  37. Felicidades por su cumpleaños, mi agradecimiento personal y el de mi familia, por siempre estar presente en nuestras vidas con sus escritos. Desde Nicaragua un abrazo cariñoso.

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  38. María Elena Undurraga8 de febrero de 2021, 11:32

    Buenísimo el cuento. Me encantó.

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  39. Bello cuento, gracias maestro Lopez Nieves... Saludos desde Arequipa, Peru!!

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  40. Excelente el recurso de utilizar un relato contrafáctico para contar una historia. Mis felicitaciones al autor

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  41. Maestro López Nieves, gracias por este cuento que se asemeja mucho a una triste realidad de muchos hermanos latinoamericanos que han muerto por ser como Veronica -la Nieta- que no seconforman con padecer la desohonrosa libertad que nos brindan los gringos por medio de los serviles compatriotas.

    Un fastuoso cuento, lleno de alegoria que nos hace pensar en las analogias de nuestras historias latinoamericas.

    Gracias nuevamente. Un Saludo desde Guatemala.

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  42. Hace años que sigo esta página. Como lectora es un gusto leer todoooo!!! Nunca dejamos de ser lectores. Lo que me encanta es la sorpresa: qué cuento llega (aunque lo hayamos leído no importa) desde el sur, desde Buenos Aires mil gracias!!!!!!!!!!!!

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  43. Luis López Nieves puede ser que, mediante pase esta pandemia, llegue a Bs. As. como invitado de Filosofía y Letras U.B.A. Tuve el gusto de conocer a Monsivais (México) a Carlos Fuentes, y si hacemos fuerza a usted!!

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  44. desde Madrid, España, con sorpresa maravillada, mi admiración y gratitud por esos instantes que no han sido sólo lectura, sino también reflexión, acerca del tiempo y de esos universos paralelos posibles que la literatura posibilita y que nadie me demuestra que no son "reales". Fascinante la forma de seguir el hilo de"...Y si no hubiera ocurrido esto sino esto otro, y si no hubiese elegido esto sino..."

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  45. También desde Madrid agradecerle a Ciudad Seva esta historia conmovedora por su gran crueldad existencial envuelta en el afecto de una abuela por una nieta rebelde, auténtica, libre. Nada sucedió pero todo esto ha sucedido. Una y mil veces. Y sigue..., y seguirá existiendo. Ahora, mismamente, en Bielorusia o en Burma donde de nuevo la libertad ha sido asfixiada aunque el pueblo lucha, se resiste, cree en la libertad como único bien.

    Llorará la humanidad hasta que se extinga..., pero solo las lagrimas nos pueden curar el alma que sufre. Gracias maestro López Neves.

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  46. Desde México, Felicidades Sr. López Neves.
    ¿de verdad será ese relato simple ilusión?
    Siempre he creido que nuestros hermanos de Puerto Rico están muy felices con pertenecer a los EEUU

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    1. Hay muchos que sí están felices pero estamos lxs que luchamos contra el régimen y queremos ser libres del yugo norteamericano..

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  47. Mis felicitaciones a Luis López Nieves. Soy un asiduo lector mexicano de su página Ciudad Seva, que se ha convertido en un referente cultural para los pueblos de habla hispana. Este cuento es magnífico, al igual que otros de su autoría, que he tenido el privilegio de leer. Sin embargo, este relato tiene la particularidad de una técnica diferente por el uso del "si no hubiera sucedido así". Al construir su relato en esta forma, nos regala dos cuentos excelentes: uno en tiempo pasado y el otro en futuro condicional (ya no sé cómo se llaman técnicamente los tiempos del verbo)
    Muy agradecido por este regalo En la muralla de San Juan.

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  48. Excelente cuento de Luis López Nieves, quien, al utilizar la técnica del futuro posible, nos introduce en una sub trama que nos muestra, en pocas líneas, la vida rebelde de una nieta rebelde de Verónica que pudo haber sido y no fue debido al cañonazo que le arrebata la vida a la que pudo haber sido y no fue Vrónica abuela. Saludos desde Venezuela al maestro Luis López Nieves.

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  49. Mientras haya ideas que redactar, siempre está en el escritor, habrá muchas otras producciones. Desde aquí, mis felicitaciones a ti, Luis López Nieves, por tus composiciones con técnicas nuevas. Sé que tus innovaciones nos orientará mejor a los que también escribimos. La historia no dejará de ser argumento para crear nuevas composiciones literarias. Ya lo hizo Víctor Hugo, León Tolstói y otros. Le expreso mis saludos desde Perú.

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  50. Qué puedo decir. Este cuento, entre los tan hermosos cuentos que leo cada semana, me golpeó muy duro en el alma latinoamericana. Es una verdad escondida del oprobio que sufrimos día a día.De Ecuador:hoy.

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  51. Hermoso cuento, muchas gracias por compartirlo. No puedo dejar de pensar en estas dos palabras: abuela y nieta, y relacionar ese "lo que hubiera podido ser y no fue", con nuestras "abuelas y madres de Plaza de Mayo", de Argentina que es de donde los leo semanalmente. Historias parecidas y lectores que nos sumergimos en la ficción, de diferentes maneras.

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  52. Me parece brillante como el escritor entrelaza la afrenta naval norteamericana a travéz de sus cañones y sus repercusiones con la vida de los habitantes de la isla en especial la muerte de Veronica Toledo. Su imaginación futurista del si no hubiese fallecido estaría viviendo la secuencia normal de lo que seria su vida en vida. Felicito al autor por su entrelaze de un hecho y una vida truncada por este, y por las expectativas que dejaron correr mi imaginación de la que hubiese sido la vida en vida de Veronica Toledo.

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  53. Gracias por comparr
    Aunque el hubiera no existe , en este texto si .

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  54. Un cuento para el mundo. Cambiemos el escenario de cualquier Guerra, los nombres,los dioses y los gobernantes y veremos siempre la misma historia. Es un cuento maravilloso.

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