Tengo muchos y muy buenos recuerdos de mi época de estudiante universitaria. Uno de ellos es el de un profesor que solía decirnos: “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Nunca he dudado de la veracidad de esa frase –por mucho que me cueste un mundo aplicarla– y, cuando leo microficción, suelo corroborarla en múltiples sentidos. El género de la brevedad tiene, en Argentina, numerosos y muy destacados exponentes; y uno de ellos es el mendocino Ricardo Bugarín, quien ha cultivado la escritura microficcional y micropoética con especial talento. Por ello, les dejo su microficción titulada Juegos de salón, perteneciente al libro Bonsai en compota, publicado en el 2014 por Macedonia Ediciones.
Cuento que se publica íntegramente, con la autorización de Ricardo Bugarín